Cómo evitar las alcachofas negras

Aprende cómo conseguir que no se pongan negras las alcachofas

Una situación muy común que se da en la cocina es que, a la hora de coger las alcachofas para cocinarlas, veas que están ennegrecidas. ¿Por qué sucede esto? Básicamente, porque este tipo de hortaliza tiende a sufrir un procedimiento de oxidación.

Se trata de algo muy natural y habitual que experimentan las frutas y las verduras. Esto hace que, simplemente por contactar con el aire, la apariencia se vea más oscurecida y desagradable. En este artículo de Mami Recetas vamos a descubrirte cómo conseguir que no se pongan negras las alcachofas con trucos y consejos que te ayudarán ¡seguro!

Evitar oxidación alcachofas: consejos y trucos

Seguramente más de una vez te has encontrado que, al pelar una fruta o verdura, esta se encuentra ennegrecida, más oscura. Esto se da en muchas variedades de alimentos como, por ejemplo, en plátanos, aguacates y, también, alcachofas. El motivo de esta alteración del color es porque son ricas en componentes fenólicos que, al entrar en contacto con el oxígeno del ambiente, reaccionan de esta manera.

Ideas para preparar alcochofas

Fuente || PIxabay

Una de las hortalizas más propensas a ennegrecerse son, como ya hemos dicho, las alcachofas. Pero puedes evitar que esto suceda si conoces algunos trucos con los que aprenderás a cocinarlas y tratarlas bien. Aquí te dejamos algunos trucos para conseguir que no se pongan negras las alcachofas. ¡Toma nota!

  • Protege el corazón de la alcachofa: el centro de la alcachofa es la parte más jugosa y deliciosa del vegetal. Por tanto, para conseguir que se conserve mejor y no se oxide lo mejor que puedes hacer es mantener el "rabito" de la hortaliza hasta antes de cocinarla. Así pues, deberás quitar el "rabito" solamente cuando vayas a cocerla, en el momento justo antes de empezar a cocinarla. Así, conseguirás que el oxígeno no afecte a la calidad de esta parte del alimento.
  • Incluir limón: para poder conseguir que no se pongan negras las alcachofas uno de los trucos más conocidos por todos es aprovechar las propiedades antioxidantes del limón. Se trata de una de las frutas más idóneas para evitar la oxidación de las verduras, por tanto, bastará con que frotes la alcachofa con el jugo de un limón. Si lo prefieres, también puedes agregar algunas gotas de limón en el agua en el que estés cocinando las alcachofas ¡y listo!
  • Añade perejil: por otro lado, el perejil también puede ser una opción ideal para conseguir evitar la oxidación de este ingrediente. El motivo es que esta planta cuenta con una gran cantidad de vitamina C que, al igual que ocurre en el limón, es un antioxidante natural. Por tanto, añade un poco de perejil a la receta con alcachofas que estés preparando ¡y disfrutarás de un plato saludable al 100%!


  • No peles la alcachofa cuando la cocines: como ya hemos dicho al principio de este artículo, la causa del ennegrecimiento de las alcachofas se debe a que entra en contacto con el oxígeno del ambiente. Por tanto, si evitamos pelarla antes de cocinarla, evitamos que el aire penetre en su interior y, por tanto, que se oxide. Es uno de los mejores trucos para conseguir que no se pongan negras las alcachofas, ¡sin duda alguna!

Consejos para cocinar alcachofas sin pelar

Lo más normal es que, al cocinar alcachofas, antes las "limpiemos". Es decir, les quitemos las hojas más duras, les cortemos el "rabito", etcétera. Sin embargo, si quieres evitar que se oxiden, nada mejor como cocinarlas de forma natural, enteras, sin pelarlas previamente.

Para ello, tan solo deberías seguir estos pasos:

  1. Lava bien las alcachofas: es esencial que laves concienzudamente esta hortaliza para retirar cualquier resto de suciedad que pueda haber quedado impregnada en su piel
  2. Cuécelas en una olla: ahora, deberás poner abundante agua en una olla y, cuando estalle la ebullición, echaremos las alcachofas previamente limpias.
  3. Dejaremos cocinar: la duración de la cocción se extiende de 10 a 15 minutos, esto dependerá del tamaño de la alcachofa. La mejor manera de saber si la alcachofa está lista será pinchando el tallo, si está tierno podremos retirarla del fuego, si todavía está duro tendremos que dejarla un poco más.
  4. Pela la alcachofa: una vez termines de cocer los vegetales, deberás dejar que se enfríe ligeramente y, solo entonces, podremos proceder a pelarla. Cuando la abras verás que está completamente verde y que no hay rastro alguno de oxidación.

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