Cómo hacer mantequillas casera.

6 pasos que debes seguir para hacer mantequilla casera

La mantequilla es un producto que muchos han puesto en cuarentena por pensar que es mala para la salud. Los problemas de gran parte de la población con el colesterol y enfermedades relacionadas así lo llevan a pensar. Sin embargo, como en todo, sin consumirla en exceso, la mantequilla es un producto excelente que no solo está muy bueno sino que aporta un montón de nutrientes.

Por supuesto debemos diferenciar entre la mantequilla natural y las margarinas que compramos en los supermercados, normalmente estas últimas están saturadas de aceites refinados y de conservantes que no son lo más conveniente para cuidar nuestra salud.

Entre los nutrientes que la mantequilla puede aportar al organismo, repetimos consumida en pequeñas porciones y acompañando siempre a alimentos saludables están:

  • Las llamada vitaminas liposolubles A, D, E y K. La vitamina D nos ayuda a asimilar el calcio para mantener nuestros huesos fuertes.
  • Minerales como el selenio, un fabuloso antioxidante.
  • Ácidos grasos y ácido linoleico
  • Lecitina
  • Colesterol, debemos tener claro que el colesterol no es malo de por sí, de hecho en pequeñas cantidades es incluso beneficioso, el problema surge cuando se consumen en exceso carbohidratos simples.

Muchos de estos nutrientes tienen cualidades anticancerígenas.

Descubre la manera de preparar mantequilla casera

La mantequilla es un acompañamiento para otros productos, por lo general gusta que sea suave y que tenga sabor. Si quieres aprender a cocinar, saber hacer una mantequilla natural será uno de las primeras lecciones básicas.


Para hacerla tan solo necesitamos dos ingredientes:

  • Crema de leche orgánica
  • Sal

Las cantidades que debemos utilizar son a razón de 250 ml. de crema de leche por ¾ de cucharadita de sal. La crema deberá tener como mínimo aproximadamente un 35% de grasa. Siempre es mejor para que sea más fácil trabajarla que esté bastante fría. Aquí están los pasos que debes seguir para prepararla.

  1. A la hora de prepararla vierte la crema de leche en un frasco grande, sin llegar a superar la mitad de la capacidad del recipiente ya que el volumen subirá mucho
  2. A partir de aquí se trata solo de batir fuerte durante aproximadamente diez minutos, hasta obtener la textura deseada. Utilizar la batidora eléctrica con las varillas es la mejor manera de conseguir un batido uniforme. Según vayas batiendo notarás como se separa un líquido de tono blancuzco por un lado mientras la crema se va haciendo por otro. Se trata del suero que se desprende de la crema de leche, la mantequilla no lo va a necesitar. Es un excedente que puedes guardar para darle otros usos, por ejemplo para hacer bizcochos. Podemos tomarlo directamente pues está muy rico y tiene un montón de nutrientes. Debemos procurar que no quede suero en la crema de manera que la mantequilla sea densa y cremosa.
  3. Cuando la nata esté montada al seguir batiendo notaremos un cambio en la densidad y en el sonido de la batidora, este es el punto en el que la mantequilla empieza a tomar realmente forma.
  4. Una vez eliminado el suero será el momento de añadir la pizca de sal, seguiremos batiendo durante unos minutos para que se integre bien de manera uniforme por toda la mantequilla.
  5. Una vez que hayamos terminado de batir, utilizando un tamiz fino pasaremos la mantequilla con agua para asegurarnos de que elimina todo el suero. Le daremos forma con las manos, podemos ayudarnos de un recipiente con cubitos de hielo para evitar que se deshaga mientras la amasamos un poco para darle forma y que elimine el suero.
  6. Al terminar la ponemos en un recipiente y la conservamos en la nevera, puede llegar a durarnos incluso un mes.
  7. Si queremos hacer una mantequilla un poco más original, o aportarle sabores diferentes podemos incluso añadirle algunas hierbas frescas tipo tomillo, albahaca, romero o cebollino, conseguiremos darle un toque sorprendente y realmente original.

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