cómo diferenciar nata para montar de nata para cocinar

Aprende a diferenciar entre la nata para montar y la nata para cocina

La nata tiene distintas utilidades y según para lo que la necesitemos, utilizaremos un tipo de nata u otro. El principal problema surge cuando no se sabe diferenciar entre una y otra, pues el resultado final de lo que se quiere cocinar, puede variar mucho en función de la que usemos.

Existen dos tipos o grupos de nata: la nata para montar y la nata para cocinar. La principal diferencia entre ambas es su contenido en materia grasa, dado que de esta manera podemos regirnos para saber la utilidad de cada una. Descubre sus demás características y aprende a diferenciar entre la nata para montar y la nata para cocinar, a continuación:

Características de la nata para montar

Tal y como mencionamos, una de las diferencias principales de la nata para montar y la nata para cocinar es su contenido en materia grasa. La nata para montar tiene un nivel más elevado de grasa que la nata para cocinar, esto es así, pues se considera nata para montar a partir de un mínimo de 35%. De hecho, lo ideal para poder montar la nata sería de un 38% a un 40% de materia grasa para poder hacerlo sin problemas. Es imprescindible que la nata para montar esté fría, para que la grasa no se ablande, puesto que de lo contrario pierde las posibilidades de poder montarla. Lo mejor es conservarla de entre 5º a 10º grados. La nata para montar, a diferencia de la nata para cocinar, se suele utilizar para elaborar postres, sin embargo, también se puede usar para cocinar otro tipo de platos cremosos.

Utilidades de la nata para montar

La nata para montar es perfecta para la elaboración de una multitud de postres, como pasteles, tartas de queso, bizcochos, helados, entre muchos otros. Aunque se puede utilizar para otros tipos de platos, lo más común es optar por la nata para cocinar, en tal caso.


Características de la nata para cocinar

La nata para cocinar, a diferencia de la nata para montar, contiene de un 15% a 18% de materia grasa, lo que la hace más líquida. A raíz de poseer una materia grasa inferior al 35%, esta nata nunca montará, por lo que sería inviable utilizarla para elaborar postres. La característica principal de la nata para cocinar es que aporta cremosidad a los platos, sin llegar a ser pesada. De hecho, está especialmente ideada para crear platos salados.

Utilidades de la nata para cocinar

Aunque la nata para montar sea apta para cocinar, la nata para cocinar no se puede utilizar para preparar postres, ya que no puede montar. La principal utilidad de la nata para cocinar es la elaboración de salsas y cremas, así como otros tipos de productos alimenticios salados similares.

A tener en cuenta sobre las natas...

Tal y como mencionamos, la nata para montar, asimismo se puede usar en cocina. No obstante, hay que tener en cuenta que su sabor es mucho más intenso y es de textura más espesa. Lo ideal si se quiere utilizar nata para montar en las recetas de cocina es diluirla en leche para que no quede tan espesa, ni excesivamente untosa. Sin embargo, lo más recomendable siempre para conseguir un resultado exquisito, es utilizar la nata que conviene y que se aconseja para cada tipo de comida.

Hay una variedad de natas más ligeras, tanto de natas para cocinar como para montar. Este tipo de natas contienen menos colesterol, pero por contrapartida poseen una mayor cantidad de aditivos, pues son necesarios para lograr el mismo sabor y consistencia. Las personas con alergias o que están llevando dietas libres de aditivos por cualquier motivo de salud, deben evitar consumir este tipo de natas.

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