3 tipos de salsas que podemos preparar en casa

Oleksandra Naumenko || Shutterstock

Hay muchas salsas que compramos de forma casi mecánica. Salsas que podemos usar todos los días en muchos de nuestros platos. No obstante, si nos paramos a pensarlo bien, la mayoría de estas salsas se pueden hacer cómodamente en casa. Sí, con pocos ingredientes podrías marcarte un alioli, una bechamel o incluso una salsa holandesa.

1. Hacer alioli casero es sencillo con estos pasos

El alioli, conocida en muchas regiones como ajoaceite, es una salsa de origen romano que nació nen el Mediterráneo. Se usa en carnes, en arroces o incluso en patatas fritas o sepia y calamares a la romana. Hay recetas de bacalao al horno con alioli o platos de cerdo y pato.

Ingredientes para el alioli casero

  • 2 dientes de ajo
  • 150 ml de aceite de oliva
  • Sal

Una vez tenemos todos los ingredientes, que como vemos no son muchos ni difíciles de conseguir, tenemos que ponernos manos a la obra. Y nunca mejor dicho, pues lo cierto es que el alioli se hace con las manos y un buen mortero.

Debes pelar los ajos, cortarlos por la mitad y echarlos en el mortero con un poco de sal. Una vez ahí, tritúralos bien para obtener una pasta fina. Sólo en ese momento deberás ir añadiendo aceite, eso sí, gota a gota. Es importante este paso, pues de otra forma no ligará.

Ve vertiendo gota a gota sin dejar de remover hasta que empiece a espesar. Una vez veas que coge cuerpo, podrás añadir el aceite un poco más rápido, pero en hilos, hasta que se agote el aceite.

2. Así se hace la bechamel en casa

La bechamel es una salsa de origen francés que actualmente se usa para platos muy diversos. Pueden cubrir canelones, lasañas o ser también el ingrediente estrella de cremas de verduras. Además ¿qué sería de las croquetas sin bechamel?

Ingredientes para una bechamel casera

  • 1 l de leche
  • 40 g de mantequilla
  • 40 ml de aceite de oliva


  • 80 g de harina
  • Una pizca de nuez moscada
  • Sal

Lo primero que deberás hacer es calentar la leche en un cazo. Mientras, en una sartén grande, ve dorando la harina con la mantequilla y el aceite hasta que obtengas una crema clara y fina. Retírala del fuego y deja que se enfríe un poco, pero no demasiado.

Cuando esté templada, ve añadiendo poco a poco la leche. Remueve sin parar para que no sea hagan grumos. Incorpora la sal y la nuez moscada y ponla nuevamente al fuego sin parar de remover durante por lo menos 10 minutos, hasta que espese a tu gusto.

3. Hacer salsa holandesa en casa

La salsa holandesa es una especie de mayonesa ideal para platos de pescado blancos, mariscos o incluso verduras a la plancha. Es la clave en los huevos Benedictine y puede quedar estupenda gratinada al horno con pescado.

Ingredientes para una salsa holandesa en casa

  • 300 g de mantequilla
  • 3 yemas de huevo
  • Medio limón
  • Sal y pimienta blanca

Para hacer esta salsa, debes poner la mantequilla en un cuenco al baño maría. Cuando esté completamente derretida elimina la capa superior.

Debes pasar la mantequilla clarificada por un colador de tela y reservarla. Mientras, en otro cuenco, echa las yemas. Añade entonces una cucharada sopera de agua y comienza a batir durante aproximadamente un minuto.

Tras estos pasos, debes colocar el bol en una cazuela con agua a fuego muy bajo. Bate en el mismo bol hasta que salga espuma y el contenido doble su volumen. Una vez consigas esa espuma, podrás ir incorporando, poco a poco, la mantequilla que tenías reservada. Finalmente exprime el zumo de limón y salpimienta al gusto mientras bates durante unos minutos más.

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