Bechamel

Marzia Giacobbe || Shutterstock

Se trata de una de las salsas más famosas en el mundo de la cocina, su procedencia es antigua, no se sabe muy bien si francesa o italiana. Los ingredientes que se utilizan para hacer la bechamel son mantequilla, que en ocasiones puede sustituirse por aceite de oliva, harina de trigo, aunque también puede usarse de maíz y leche. Esta última, por un lado apaga el sabor fuerte de la harina y por otro sirve para diluirla y cocerla.

Combina muy bien con los platos gratinados ya sean de pasta, verduras, carne o pescado. Aunque puede comprarse ya hecha siempre sabe mejor la bechamel hecha de forma casera. Además, dependiendo del uso que se le quiera dar se puede hacer más o menos densa.

Historia de la bechamel

La bechamel es llamada también salsa blanca, y como todas las cosas buenas y antiguas tiene unos orígenes inciertos que muchos quieren llevarse a su terreno. Hay por lo menos 4 teorías diferentes sobre sus orígenes. En Italia mantienen que fueron los cocineros florentinos de Catalina de Medicis los inventores de la bechamel en el siglo XVI, cuando esta fue a Francia a casarse con Enrique II de Orleans allá por el 1533.


Al político de origen protestante, Philippe de Mornay (1549-1623), se le atribuyen nada menos que la invención de cuatro salsas la Mornay, la Chasseur, la Lyonnaise y la Oporto a las que podría sumarse como quinta la bechamel.

Louis de Bechameil (1603-1703) fue un marqués de la corte del rey francés Louis XIV y como su apellido indica la salsa bechamel sería un homenaje a su persona.

Justamente de la misma época que monsieur Bechamel es Francois Pierre de la Varenne (1615-1678), cocinero de Luis XIV, y creador de la cocina moderna a quien se atribuye también la creación de la salsa, al menos en su libro de cocina es donde por primera vez se hace mención a la bechamel.

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