Descubre los secretos de la cocina mediterránea

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Mucho se ha escrito sobre la dieta mediterránea. Si bien es cierto que se trata de una serie de alimentos y formas de cocinar que pueden considerarse como dieta, muchos aseguran que se trata más bien de una forma de vida. Lo que está claro es que la dieta mediterránea es una de las formas más saludables de alimentarse, algo que está comprobado por estudios médicos ¿su secreto? Muchos, para empezar, sustituir el consumo de carne e hidratos de carbono por alimentos vegetales, dejando fuera las grasas saturadas, pero también sus métodos y técnicas a la hora de cocinar los platos mediterráneos.

Qué es la dieta mediterránea

Ante todo, dejemos claro que la dieta mediterránea no es un régimen, lejos de lo que muchos piensan. Tampoco se trataría de un programa dietético específico, aunque se denomine dieta. Más bien es una serie de hábitos alimenticios que tienen en común las regiones del mediterráneo. Podríamos hablar de que es la base gastronómica de las diferentes gastronomías del mediterráneo. Señas de identidad que unifican todas estas cocinas y que, además, son bastante saludables. Estos hábitos no pasan únicamente por la elección de alimentos, también por la forma de cocinarlos.

Aderezar las ensaladas

Las ensaladas son un plato bastante recurrente en la cocina mediterránea. Al margen de la utilización de vegetales crudos, algo que es bastante sano ya de por sí, es interesante centrarnos en los aliños de estas ensaladas. El aceite de oliva siempre está presente. Es un ingrediente clave en la cocina mediterránea, y consumido en crudo es de lo más beneficioso. Además, a esto se le suman las hierbas aromáticas y especias, que también suelen estar presente en estos aliños y son también muy saludables para el organismo.

Alimentos en crudo

No es una técnica en sí, pero presentar los alimentos en crudo es algo bastante habitual en la cocina mediterránea. Tanto la fruta como las hortalizas crudas abundan en muchas recetas, desde las ensaladas hasta los gazpachos. Esto hace que podamos consumir los alimentos con el máximo de su contenido en vitaminas, minerales, enzimas y otros compuestos saludables para el organismo.


Será necesario lavarlas siempre bien, y, a poder ser, intentar no eliminar la cáscara; y es que en las pieles de estos ingredientes es donde hay más contenido en fibra y algunas vitaminas y fitoquímicos.

Un buen sofrito

Una de las técnicas más recurrentes en los platos de la cocina mediterránea son los sofritos. Lo cierto es que un buen sofrito es la base de muchos de los platos de esta dieta mediterránea. No importa si quieres hacer guisos de pescado, de carne, vegetales o legumbres. También se pueden usar estos sofritos para cocinar arroz y pastas.  Este salteado de tomate con cebolla, aceite de oliva y sal, cuenta con una serie de antioxidantes realmente buenos para nuestra salud. Todos estos antioxidantes están estrechamente relacionados con la disminución de padecer riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Marinar las carnes y pescados

Otra técnica extendida en la cocina mediterránea es el marinado de carnes y pescados. Se suelen marinar con aceite de oliva, así como con otras fuentes de antioxidantes como puedan ser el ajo, la cebolla, determinadas hierbas o incluso el vino tinto,  muy empleado en la cocina mediterránea. Lo bueno del marinado es que reduce la formación de compuestos dañinos para nuestro organismo durante los procesos de cocción de los alimentos. Además, también reducen la oxidación de los alimentos mientras se fríen o se asan.

Cocción lenta de los alimentos

En la cocina mediterránea cocinar conlleva su tiempo. Esto, lejos de ser un problema, es una ventaja. La larga cocción de los alimentos ya sea en agua o caldo, hace que se obtengan sabores muy agradables y mejores texturas. Además, no hay que olvidar que esta cocción lenta es la responsable de aumentar la digestibilidad de los alimentos, además de liberar mejor los nutrientes y todos esos compuestos que hacen que nuestra salud sea muchísimo mejor.

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