Cómo hacer rebozados crujientes sin grasa

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A diferencia de lo que se pueda llegar a creer, existen ciertos trucos culinarios para rebozar los alimentos de un modo más saludable y con menos grasa. El secreto está en cambiar el pan rallado por otros productos alimenticios, además de utilizar otros utensilios de cocina como el horno, para cocinar el rebozado. ¿Quieres descubrir los mejores consejos para hacer rebozados crujientes sin grasa de manera fácil en casa? No te pierdas los mejores secretos, a continuación.

Conoce los distintos trucos y métodos para rebozar los alimentos sin grasa

Ya sea verdura, carne o pescado lo que quieras rebozar, hay alternativas sin grasa, pero igual de crujientes y sabrosas. Lo ideal de estas técnicas culinarias es que se pueden emplear en casa de forma sencilla, con ingredientes al alcance de todos y utensilios muy comunes. ¡Toma nota de la lista y ponlo en práctica!

1. Rebozado con tempura

Una opción muy recomendable para rebozar los alimentos sin grasa es optar por la tempura. Este método originario de los países asiáticos, permite obtener un rebozado crujiente pero a la vez ligero. Consiste en rebozar los alimentos con una mezcla semilíquida, elaborada con huevos batidos, agua helada y harina tamizada, hay quién añade incluso hielos para que la masa quede bien fría.

Esto permitirá que la grasa no se adhiera al alimento, logrando un rebozado muy ligero. Para su elaboración, basta con sumergir los alimentos rebozados un máximo de dos minutos, en aceite muy caliente (como mínimo 180º) y tendremos un rebozado sin grasa, delicioso y muy crujiente, digno de degustar.

2. Rebozado con corn flakes o garbanzos

Otra alternativa muy saludable y deliciosa, es apostar por el rebozado de garbanzos o corn flakes (copos de avena o maíz). Estos ingredientes, además de proporcionar muchos más nutrientes y fibra que el típico pan rallado, proporcionan un rebozado mucho más sabroso y crujiente.

Su elaboración consiste en triturar los cereales o garbanzos, pues la receta funciona igual para los dos ingredientes. Un truco es utilizar un mortero, ya que la idea es que quede triturado pero con consistencia, puesto que de lo contrario, obtendremos polvo y eso es lo que hay que evitar. También se puede hacer utilizando una bolsa de congelados (mejor si posee cierre zip) y amasar con un rodillo varias veces hasta que quede triturado.


A la hora de freír es importante utilizar el aceite justo, con cuidado de no exceder la cantidad, para no añadir grasa extra al rebozado ligero o cocinarlos al horno.

3. Tuesta el rebozado en vez de freírlo

¿Sabías que además de freír se puede tostar el rebozado para que sea más sano y ligero? Así es. Basta con mezclar los ingredientes del rebozado que hayamos elegido (para esta técnica se recomienda pan Panko), junto con huevos batidos y sal.

  • Lo primordial es escoger piezas de alimentos, (ya sea verduras, carne, marisco o pescado) más bien finas y cortadas en tiras (tipo fingers). De esta manera, evitaremos que queden crudos por dentro.
  • El siguiente paso es engrasar bien la sartén con una cucharada sopera de aceite y poner a fuego medio. Es importante que el fuego no esté muy alto, puesto que de lo contrario se puede quemar el rebozado, en vez de tostarse.
  • Se deben vigilar las tiras rebozadas y darles vueltas hasta que obtengan un tono dorado por los dos lados.

4. Substituye la sartén o la freidora por el horno

En el caso de no tener prisa para comer, se tienen muchos invitados o se quieren rebozar piezas más grandes, una opción más que aconsejable es cocinar el rebozado en el horno. Para ello, se recomienda pre-calentar de 180º a 200º y dejar hornear el alimento rebozado de 15 a 20 minutos (siempre según la receta que se quiera cocinar) ¡Y listo para comer!

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