Cómo cocinar la zanahoria para guarnición

Stephanie Frey || Shutterstock

Uno de los acompañamientos más saludables y deliciosos es el de las verduras. Se trata de un tipo de alimento que, muchas veces, cuesta hacer que los peques se los coman. Sin embargo, si los cocinas a modo de guarnición conseguirás hacer que estos alimentos sean más agradables y que los niños se los coman con gusto y sin problema alguno.

Pero es importante optar por recetas diferentes y gustosas, por eso, en este artículo de Mami Recetas vamos a descubrirte cómo cocinar la zanahoria para guarnición. Aquí te daremos los mejores trucos y propuestas para que tus platos se llenen de verduras sin que nadie se dé apenas cuenta.

3 ideas para cocinar la zanahoria para guarnición

Sabemos que las verduras y los niños no suelen llevarse muy bien... De hecho, también son un lastre para algunos adultos que siguen arrastrando esta enemistad desde la infancia. Pero existen muchos trucos para conseguir que los vegetales formen parte de nuestra alimentación de una forma sorprendente y deliciosa.

Cualquier plato de carne o pescado es mucho más rico y variado si se sirve con algún acompañamiento. Y, en lugar de optar por las patatas fritas (que son ricas en grasas saturadas), ¿por qué no servirlo con vegetales como las zanahorias? Este ingrediente es ideal para guarnir cualquier plato y, por eso, aquí te dejamos algunas buenas ideas para cocinar la zanahoria para guarnición.

Con azúcar y perejil

Si quieres ofrecer una guarnición sorprendente y diferente, nada mejor que optar por esta sencilla receta en la que, además de zanahorias, usaremos azúcar, perejil, zumo de limón y pimienta.

Se trata de una opción perfecta para acompañar un plato de pescado o de carne y ofrecer una receta única y deliciosa. Para ello, te recomendamos que uses zanahorias baby ya que, así, tendrán un tamaño más idóneo para servir como guarnición. En el caso de que no tengas este tipo de zanahoria, lo mejor es que las cortes en rodajas finas para que, así, se vean más agradables.

Deberás cocinar las zanahorias a fuego lento para conseguir que estén tiernas y que no se quemen en ningún momento. El azúcar se deberá añadir al final para que se convierta en una especie de "glasé" que le dará un toque inigualable a esta guarnición.

Zanahorias asadas para guarnición




Otra de las mejores formas de cocinar la zanahoria para guarnición es optar por asarlas ya que, así, consigues un sabor delicioso y, además, un plato bajo en calorías. Es una combinación ideal para platos de pescado como, por ejemplo, lenguados, bacalao, rape, etcétera, ya que le darán un sabor cremoso y suave.

Para hacer este plato, tan solo necesitarás las zanahorias, un poquito de mantequilla o margarina, tomillo y aceite de oliva. Si tienes zanahorias baby mejor pero, si no, puedes cortarlas en tiras un poco gruesecitas para que el sabor sea más intenso.

Se tienen que cocinar al horno durante unos 45 minutos y a una temperatura de 200ºC aproximadamente. Si queremos que estas zanahorias queden crujientes, lo mejor es que cuando falten 10 minutos para terminar de asarse, se aumente la temperatura a unos 230ºC y así, conseguiremos que estén tiernas por dentro pero crujientes por fuera.

El tomillo puedes echarlo al final para darle un toque especiado muy diferente y exquisito. Si quieres un sabor sorprendente, prueba a echar una pizca de jugo de limón natural. ¡Te encantará!

Zanahorias con comino, sanas y deliciosas

Y, por último, otra de las mejores maneras de cocinar la zanahoria para guarnición es prepararlas con comino, una especia que le dará un toque único y muy sabroso a tu acompañamiento. Este plato es perfecto para acompañar mariscos pero, también, para carnes suaves como pavo, pollo, conejo, etcétera.

Para hacer esta receta, necesitaremos las zanahorias, aceite de oliva, un poco de vinagre de Módena (opcional) y comino. En menos de 45 minutos podremos disfrutar de una receta exquisita y que, sobre todo, sorprenderá tu paladar.

Lo mejor es que cortemos las zanahorias en finas láminas para que se puedan mezclar bien con todos los sabores. Las cocinaremos también al horno para que, así, se cocinen bien por dentro. Lo mejor es que prepares el aceite, el vinagre y el comino en un bol y que, después, bañes las zanahorias con esta mezcla. Así, quedarán bien impregnadas y el sabor será muy llamativo.

En cuestión de 30 o 35 minutos estarán las zanahorias cocinadas y listas en el horno y podrás disfrutar de una guarnición ideal para tus platos.

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